Recuerdo que lleguemos a Zagreb por la noche, y aprovechemos para cenar, tomar una birra y ubicarnos dentro de la ciudad para comenzar al dia siguiente a visitar la ciudad.
Desde la katedrala decidimos ir a gradec (la zona alta), lo hicimos caminando, nuestro destino era llegar a la catedral de san marcos, que como singularidad decir que tiene el tejado con los colores de la bandera croata, no obstante por el camino decidimos pararnos por el mercado de la plaza dolac, que tiene lugar todos los dias.
Al siguiente día recogimos nuestro coche de alquiler, un seat león a estrenar, el cual nos acompañaría el resto de nuestro viaje hasta la dubrovnik final que es donde lo dejaríamos.
Salimos temprano rumbo a zadar, dónde comenzaríamos a ver la costa dalmata, no obstante queríamos llegar antes del medio dia a pivlitge para ver sus lagos e irnos despues de comer, mi consejo es llevar bocadillos puesto que en éste parque natural hay chiringuitos pero son bastante caros, y bueno ahora no recuerdo el importe pero para entrar al parque nacional de pivlitge hay que pagar entrada.
parque natural y admirar las distintas tonalidades de sus aguas, cogimos el coche y volvimos a la carretera, ahora con algo de prisa para poder conseguir un buen alojamiento.
Lleguemos a media tarde y en seguida nos dimos cuenta que nadie nos quería alquilar una habitacion solo para una noche, así que cambiemos de estrategia y decidimos alojarnos dos noches en zadar y desde allí visitar la zona hasta que nos fuesemos hasta nuestra próxima parada.
En fin, alquilemos un apartamento para dos noches a un precio razonable, de zadar cabe decir que ya habia leido una cita de alfred hitchock, en la cual decía "Zadar tiene los mejores atardeceres del mundo", ahora puedo decir que tenía razón, quizás por su situación demográfica o simplemente por la mística del lugar he de decir que son espectaculares.
Despues de estar todo el dia visitando la ciudad, nos atrevimos a ver la vida nocturna, llevabamos ya unos días en croacia y teníamos ganas de ver como se lo montaban en croacia...bueno solo diré que beber es muy barato y la gente se arregla como para ir a una boda, especialmente las chicas, las cuales son preciosas...ahí esta todo dicho!
Hay que decir que si bien split no nos gustó mucho, trogir fue lo contrario...nos encantó era una peninsula parecida a primosten pero mucho mas monumental y con cierto aire veneciano... durante los dos días que estuvimos en trogir nos dedicamos al ocio la verdad, salimos a varias discotecas, descansamos bien, y para evitar contratiempos reservemos ferry y un hotel para la isla de korkula que fue nuestra siguiente parada al igual que el ferry de korkula a dubrovnik.
Los ferrys son mas bien megaferrys por la cantidad de gente y coches que trasladan, el trayecto fue de unas tres horas pero se hace ameno ya que nunca dejas de alejarte de la tierra, incluso pasas cerca de otraas islas como puede ser hvar, asi al cabo de tres horas estabamos en el puerto vela luka, y la verdad no perdimos el tiempo, nos fuimos directos para el hotel a dejar nuestras cosas e ir a ver la ciudad de korkula ya que solo estariamos en la isla esa noche.
La isla de korkula se podría reducir su interés cultural a la ciutadella de korkula ya que el resto de la isla viene a ser todo paisajismo con muy pocas construcciones... en sí la ciutadela sigue el mismo modelo de otras ciudades como zadar o trogir pero quizás el reclamo turístico es el hecho de visitar la casa natal de marko polo, donde vivió su juventud
La estancia en korkula fue breve pero valió la pena...la verdad es que me hubiera gustado pasar algun dia mas en la isla, pero bueno los viajes son así...poco tiempo y mucho que ver.
Al dia siguiente volvimos a coger un ferry que nos llevaría a dubrovnik, la perla del adriático, y alli sería nuestro fin del viaje, por una parte me sentía triste por ver el final pero por otra contento porque el viaje había ido sobreruedas. En fin en dubrovnik estuvimos alojados en un apartamento justo enfrente de la puerta de pile que es la puerta principal a la ciudad amurallada, y que decir...simplemente fantástico, andemos sobre las murallas, callejeemos por las calles adoquinadas, realmente es una de las ciudades mas bellas en las que he estado, en algunos edificios aún puedes ver restos de la guerra aunque hay que decir que está prácticamente restaurada al cien por cien. De Dubrovnik destacaría que a parte de su riqueza cultural, es la perfecta ciudad de vacaciones ya que hay multitud de cosas que hacer y visitar en sus cercanías, desde su estación de autobuses salen cada día buses con dirección a mostar o a kotor que son ciudades dignas de ver e incluso si lo que se quiere descansar, alli puedes coger ferrys a las cercanas islas de lokrum o mijet donde puedes practicar submarinismo y otras actividades acuáticas...en mi caso como suele pasarme no pude hacerlas ya que no siempre tengo tiempo pero como buen viajero aconsejo tanto disfrutar de lo que disfruté como de lo me hubiera gustado disfrutar.

